El desespero oficialista ha marcado la
actuación de los dirigentes del Gobierno que se saben derrotados y por ende
actúan arbitrariamente para tratar de intimidar a los dirigentes de la alternativa
democrática y del Comando Simón Bolívar quienes llevan las banderas de Henrique
Capriles en todos los rincones del país
Prensa ABP (@PrensaABPAnz)-. La directiva de Alianza Bravo Pueblo (ABP) en
Anzoátegui responsabilizó al alcalde de Guanta, Jhonnathan Marín, de cualquier
situación que le pudiese ocurrir a su Secretario General y líder de la
oposición en ese municipio, Luis Gil.
Alertaron sobre posibles "ataques" que están latentes en
contra de la familia del dirigente de la localidad portuaria, preocupación esta
surgida luego de la serie de amenazas y advertencias que han sufrido en los
últimos días.
Francisco Abad, presidente de la organización en la entidad, señaló que
"hemos descubierto un plan macabro de la cúpula oficialista que pretende
implicar a Luis Gil en actos delictuales para detenerlo y anular su capacidad
de acción y liderazgo, lo que evidencia el desespero de un gobierno que intenta
por cualquier medio vincular a los dirigentes de la alternativa democrática en
hechos irregularidades para justificar la profundización de las medidas
represivas y antidemocráticas que ya se sienten por toda la geografía de la
nación".
El pueblo de Guanta -acotó Abad- conoce a sus líderes y sabe que Luis
Gil es un guía honesto, capaz y trabajador. El “madurismo alocado",
desde las elecciones del domingo también conoce la proyección moral y popular
de un dirigente al que nadie puede empañar su liderazgo ni su honor y reconoce
en él a uno de los artífices de la victoria del Comando Simón Bolívar y de
Henrique Capriles en esa localidad, razón por la cual los verdugos rojos
emprendieron una cacería de brujas en su contra.
Ante esta situación, añadió el vocero de los abepistas anzoatiguenses,
desde la organización estarán atentos para defender a uno de sus principales activistas
en cualquier terreno, incluso en el "mismísimo tribunal de la inquisición
roja y madurista, que pretenden instaurar para condenar a quienes no nos
dobleguemos ante un gobierno cuya legitimidad está cuestionada".
Hechos
Desde el propio domingo 14 de abril comenzó la "jauría
oficial" a desesperarse, el episodio público y notorio de las pretensiones
del comando de campaña del gobierno que intentó, pasadas las seis de la tarde,
mantener abierto el centro electoral Manuel Reyes Bravo de Guanta, lo cual fue
impedido gracias a la fuerte argumentación de Gil, quien con su actitud
de protección a la legalidad encrespó
los ánimos del mandatario local y de sus colaboradores, fue lo que dio origen a
la persecución.
"El lunes pasado en la Plaza Miranda de Guanta se sucintaron
ciertos episodios de violencia protagonizados por motorizados afectos al
régimen, los cuales parecían que respondían a una intencionalidad política
emanada de los cuadros dirigenciales del madurismo, pero a pesar de esto
nosotros no caímos en el peine y nuestro secretario general fungió como
mediador e impulsor del diálogo", narró el máximo representante del
partido de Antonio Ledezma en la región.
En la noche de ese lunes en medio de la "inmensa" marcha que
liderizó Luis Gil, y que fue emboscada en el Psuv, dejando un saldo de cinco
lesionados, el dirigente abepista fue perseguido y amenazado por
"motorizados armados sin que Poliguanta interviniera, a pesar de estar
presente en el sitio", espetó el directivo de ABP.
Abad explicó que desde la organización seguirán adelante con su “acción
democrática, pacífica pero decidida como se ha hecho hasta ahora”, para así exigir
el respeto a la verdadera voluntad popular expresada en las urnas el pasado 14
de abril.
Aseguró que el desespero oficialista ha marcado la actuación de los
dirigentes del Gobierno quienes se saben derrotados y por ende actúan
arbitrariamente para tratar de intimidar a quienes llevan las banderas de Henrique
Capriles en todos los rincones del país.

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